Alcanzar las metas es más viable cuando estamos Todas Juntas

Fecha de publicación: 27/03/2026

Por Lixandra Díaz Portuondo

Más de setenta mujeres se reunieron este 24 de marzo en las instalaciones de Widener University para asistir al taller sobre Finanzas, Salud Mental y Comunidad: Todas Juntas, para brindar a las empresarias latinas de Filadelfia más herramientas útiles en términos de administración y autocuidado.

Este fue un evento gratuito diseñado bajo la premisa de que la colaboración entre varias organizaciones resulta en mayor beneficio comunitario. En concordancia, fue patrocinado no por una, sino por varias organizaciones locales con visiones comunes: Green Line Access Capital, Widener University, Centro Integral de la Mujer Madre Tierra, Mujeres que inspiran, INDEX y Esperanza Housing and Economic Development.

Foto: Jesús Rincón

“La niña que fuiste merece la mujer en la que te estás convirtiendo” fue la convicción que unió a estas empresas, y motivó también a la CEO de la Pennsylvania CDFI Network (Community Development Financial Institution), Varsovia Fernández, a compartir -en el discurso de apertura- su historia como mujer nacida en República Dominicana y emigrada primero a la isla de Puerto Rico y luego a los Estados Unidos.

“[A esa] niña que está dentro de mí; yo la protejo con emoción, con lágrimas, con sonrisas, con buenas acciones porque yo he creado un lugar seguro para esa niña con límites que me enseñan a vivir. [Y le digo:] Nadie te va a matar, ya somos adultas”, compartió como parte de su desarrollo personal.

Esas mismas heridas que la liberaron cuando aprendió que no tiene límites a menos que ella misma los establezca, explicó Varsovia, han transformado su “dolor en el empoderamiento que alimenta [su] capacidad para superarlo”. En esa misma línea, subrayó que, pese a la complejidad de la vida migrante, las mujeres deben reconocer que “sí superamos esas cicatrices, esas lecciones que hemos aprendido”.

A partir de su experiencia en el gremio de los negocios y finanzas de la ciudad, recordó su aporte y el de su equipo al presentar por “primera vez en la historia de los latinos en Filadelfia” un reporte que muestra: 

“Nosotros estamos presentes, le hacemos bien, y estamos edificando el desarrollo económico de Filadelfia. Y pagamos taxes y tenemos derecho de estar aquí y de hacer dinero y de hacer bien”, puntualizó Varsovia Fernández.

Esta afirmación, vista desde el contexto actual, evidencia que el sector empresarial latino lleva varios años aportando y señalando su contribución al desarrollo económico del país y la ciudad. En vindicación de ese camino, Fernández expresó:

“Yo me junto a ustedes hoy a celebrar mi crecimiento, el crecimiento de ustedes, la fortaleza nuestra, la libertad que hemos disfrutado de coger nuestro propio camino. Y a medida en que yo voy, y vamos todas juntas, seguimos alimentando el bienestar y la paz mutua”.

Foto: Jesús Rincón

Seguidamente, y en congruencia con la idea de que la paz también surge en la vida personal cuando se presta atención al autocuidado, la artista textil y emprendedora colombiana Yuli Vinces guió un espacio de Respiración Consciente para las participantes.

El objetivo era que entraran en estado de relajación y ganaran conciencia de la importancia que tiene para su salud respirar de forma enfocada a diario y, sobre todo, en aquellos momentos de tensión que viven siendo empresarias.

Vinces explicó que actualmente las personas se mantienen en modo supervivencia mucho tiempo, sufren estrés y con el acceso a la tecnología, la sensación de estar corriendo se ha hecho más común. Sin embargo, la respiración consciente puede ser una estrategia efectiva para comunicarle seguridad al cuerpo.

Aunque las emprendedoras confesaron autoexigirse con frecuencia, Todas Juntas brindó el momento para que reconocieran su resiliencia en medio de un sistema muchas veces desconocido.

El primer panel “Emprender para vivir en libertad. Historias de Mujeres que transforman Comunidad y Economía”, moderado por Marjorie Paredes de la organización Mujeres que inspiran, compartió la experiencia de varias empresarias locales: Felipa Ventura dueña de Taquería Morales, Gladys Ávila de Venbisustore, Jocelyn Peralta de Jocelyn’s Bakery Corp, Liliana Fernández de LHERA Inc. Representante de Salerm Cosmetics, y Deisy Cusbas de Delco Balloons.

A la pregunta de cuáles son los miedos que atravesaron al comenzar sus negocios y que aún notan en la comunidad migrante latina mencionaron el temor a fallar, la incorrecta investigación de mercado y el desconocimiento de los procesos administrativos.

No obstante, hay pasos que se pueden seguir para emprender con mayor seguridad. Gladys Ávila recomendó tener un plan de negocios, hacer un estudio de mercado, tomar clases, prepararse e investigar las oportunidades de ayuda financiera que brindan organizaciones como Green Line Access Capital.

Con respecto al incremento de los negocios, Felipa Ventura consideró que con la estandarización de la comida mexicana el mercado tiene mucha competencia, pero que a la vez “no hay competencia” porque “cuando hay más negocios, hay más calidad para el cliente”.

Como resultado, contó Ventura, las emprendedoras se esfuerzan para ser excelentes. “Es un win-win para la ciudad” lo que la hace sentir “muy orgullosa de varios restaurantes mexicanos que están con el premio James”. Bajo la defensa de la colaboración entre colegas la dueña de Taquería Morales también relató:

“A veces, como estoy cerca del aeropuerto, llega gente alemana y otros países y te dicen: mira, es que me gustaron estos tacos, y yo, orgullosamente, les digo: hay  restaurantes de primera generación de la ciudad, visítalos”.

Otro de los temas que preocupan a las emprendedoras es cómo establecer precios, para lo cual las participantes recomendaron consultar a expertos que ayudan a centrar ideas de negocios y a determinar el valor de los servicios y productos. 

Foto: Jesús Rincón

A propósito, algunas de las participantes lograron direccionar sus ideas de negocios a través del Small Business Development Center de Widener University. El departamento asiste a pequeñas empresas en su objetivo de iniciar, crecer y prosperar.

Por su parte, Jocelyn Peralta explicó que vender tanto caro como barato afecta en dependencia del producto y el público meta, por lo cual hay que investigar bien: visitar otros negocios, comprarles, averiguar dónde y a qué precio compra el público objetivo.

Deisy Cusbas añadió la experiencia como un factor que condiciona el precio. “Comencé desde abajo dando flores de papel a seis dólares porque no tenía experiencia o conocimiento, pero con el tiempo, yendo a convenciones, ciertos cursos, diplomados el costo va variando”.

«Ustedes tienen que cobrar lo que ustedes valen», es la recomendación de Liliana Hernández dado a que las profesionales de la estética se exponen a químicos, trabajan horas paradas, dedican mucho tiempo a practicar y educarse. 

Al respecto, también apuntó el impacto de la superación profesional en los precios y costos teniendo en cuenta que “la nueva tendencia en la belleza es totalmente diferente [..] la estilista que no se está preparando se queda obsoleta” y hoy día deben viajar “a muchos países a educarse, a coger cursos. Eso cuesta”, compartió Liliana. 

Este panel reunió “historias reales de mujeres que han construido negocios desde cero enfrentando desafíos, migración, responsabilidades familiares y muchas veces incertidumbre, pero también con determinación, creatividad y visión”, expresó la presentadora del evento Lina Bono. 

Foto: Jesús Rincón

El segundo panel “Tu Paz también es Estrategia. Salud mental y bienestar para empresarias y emprendedoras” fue moderado por la directora del CIM-MT Arianne Bracho.

Compartieron su experiencia la líder comunitaria y promotora de salud de Crisolmente Zulma Guzmán, la emprendedora, mentora y líder comunitaria Raysa Cancio, la terapeuta para jóvenes y adultos de La Puerta Abierta María Padrón y Nieves Sosa, psicóloga clínica y Terapeuta Familiar.

En este espacio pudieron contar su experiencia atendiendo a mujeres en estado de estrés e incertidumbre por situaciones relacionadas con el exceso de trabajo, problemas migratorios, familiares y emocionales.

María Padrón recomendó prestar atención a síntomas como la falta de motivación o energía, dificultades para concentrarse, mayor irritabilidad y afectaciones en el sueño. Estos síntomas, explica, pueden ser señales del cuerpo cuando atraviesa periodos de estrés.

La psicóloga clínica Nieves Sosa apuntó que también es importante diferenciar entre estrés y burnout. Este último comienza cuando el sistema y el cerebro no responden y las personas se sienten sumamente cansadas al punto de no poder siquiera comprender cuando alguien dice algo. 

Asociado al estrés de la comunidad, lo que más se escucha al decir de Zulma Guzmán, es la preocupación constante, pensamientos negativos a raíz del cambio político y las separaciones familiares.

“Los hombres son los que están deportando, y mamá se queda acá con sus hijos.[…] Estamos viendo mujeres uniéndose con mujeres en su diferentes casas para apoyarse una con la otra y tomando decisiones: me voy a quedar, voy a seguir trabajando aquí y vamos a ver qué pasa”.

Guzmán añadió que por la situación política actual muchas personas sienten “desconfianza en el sistema porque todos sabemos que vamos a algún lugar y nos piden a veces un seguro social, un número para poder darnos algunos recursos y para mujeres inmigrantes, no todos los recursos están disponibles en idioma.

Foto: Jesús Rincón

Vivir en esa incertidumbre provoca que todas las decisiones se tomen desde el estado de supervivencia, explicó la representante de La Puerta Abierta María Padrón y añadió:

“Cuando nosotros estamos en modo de supervivencia, la única preocupación es resolver el problema que tenemos enfrente, y a veces nos desesperamos tanto que no podemos ver todo en panorama”. 

En consecuencia podemos tomar “decisión impulsivas” y esto se repite también en varios escenarios empresariales como la formulación de aplicaciones para acceder a licencias, o la imposibilidad de vender en tiempo un periodo señalado.

La exposición a las redes sociales también impacta la salud mental de las emprendedoras. Al respecto, Raysa Cancio comentó:

“Las redes sociales nos hacen ponernos en una posición en la que, de forma inconsciente, desde que nos despertamos nos comparamos porque lo primero que agarramos es el teléfono, como si la alarma sonara para que abramos Instagram. Entonces, inmediatamente el algoritmo nos enseña algo que no sabíamos que queríamos, que muchas veces no necesitamos, pero que [ahora] queremos”.

Foto: Jesús Rincón

En consecuencia, esto puede provocar que quienes deciden comenzar un proyecto tengan miedo a atreverse, o que aquellas con proyectos en marcha se sientan incapaces de lograr el éxito.

No obstante, Cancio recomendó medir el éxito en función de los contextos, objetivos y condiciones de cada persona, y la “comparación debemos hacerla nosotras con nosotras mismas” desde las preguntas: “¿Dónde yo estaba hace 4 años, dónde estoy ahora y hacia dónde voy al futuro?”

Para finalizar, Arianne Bracho pidió a las panelistas recomendaciones para cuidar la salud mental aplicables por mujeres con poco tiempo para sí y bajo poder adquisitivo, puesto que aunque el autocuidado es necesario, en la realidad depende de las condiciones socioeconómicas de cada persona.

De conjunto las participantes recomendaron: tomar tiempo para sí y asumirlo como una tarea prioritaria, salir a caminar, hablar con personas queridas de forma sincera, conectar con personas que apoyen en un entorno de confianza, no esperar a estar agotadas para descansar, identificar qué cosas provocan bienestar, respiras de forma consciente, visualizar cosas o personas que nos gusten, caminar descalzos, abrazar un árbol y vacaciones.

Aunque esta última opción requiere de dinero y tiempo, la psicóloga Nieves recomendó “buscarlo”. Este fue un momento de risas, pero donde Sosa señaló que las condiciones para vacacionar deben priorizarse tanto como se prioriza ahorrar para gastos y pagos mensuales obligatorios.

“Este cuarto está lleno de mujeres que están tratando de lograr lo mismo y conectar con otra persona. Esa a veces es la mejor forma de regular nuestro sistema nervioso. Que alguien nos vea, nos escuche y nos acompañe, así que no sufran solas”, resaltó María Padrón.

Todas Juntas materializaron los esfuerzos de seis organizaciones por brindar a mujeres emprendedoras y aspirantes un espacio seguro y receptivo donde comunicar sus temores, aspiraciones y experiencias. 

Las charlas, paneles y espacios de networking estuvieron orientados a que las invitadas aprendieran estrategias para gestionar su independencia financiera, fortalecer su bienestar emocional y conectar con una red de apoyo local.

Foto: Jesús Rincón

Estos espacios son una vía de entrenamiento para presentar ideas de negocio, recibir recomendaciones, evaluar la viabilidad, conocer recursos financieros y educativos porque conectar es el primer paso hacia la concreción de las ideas.

Con esa visión, la consultora de negocios del Centro de Desarrollo de Negocios de la Universidad Widener Liliana Quintero, recordó a las participantes:

“Siempre al lado de nosotros puede haber esa persona que puede ser nuestro partner, puede ser esa persona que nos ayuda con eso que no hemos encontrado todavía en la empresa”.

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